BDSM - fetichismo / Blog

BONDAGE

viernes, 14 de abril de 2017

 La letra B del BDSM, que corresponde al Bondage, está teniendo su momento. Después de la trilogía de Cincuenta sombras de Grey, parece que el BDSM se puso de moda o al menos se ha hecho más visible. Y tras el estreno de la película vamos a ver qué ocurre.

Con el Bondage se da la paradoja de que la inmovilización y las ataduras puedan hacerte sentir libre. Muchas personas anhelan la liberación de ser inmovilizadas, sin tener a donde ir ni nada que hacer aparte de recibir caricias, achuchones y besos de su amante.
Cuando estás atado la mente se apaga y toda la atención se centra en las sensaciones del cuerpo. Por eso la liberación del estrés es total, y durante el tiempo que pasas atado sólo hay que estar pendiente de lo que siente el cuerpo, y de qué más puede hacerte la persona dominante a largo de la sesión.

Ser atado e inmovilizado supone la mayor muestra de confianza por parte de la persona sumisa. Estás totalmente a merced del Dominante. Durante unos azotes, u otro tipo de juego o tortura, el sumiso puede rebelarse y plantarse, parando el juego, usando o no la “palabra de seguridad”, pero mientras estás atado no hay manera de escapar.

Para algunas personas el bondage puede tener un efecto parecido a practicar yoga y meditación. Cuando estás atado es como dejar de ser responsable de todo lo que sucede y hay una sensación de libertad en eso. Es un momento en el que no tienes que preocuparte de responsabilidades.